amar sin amarnos

El amor hacia otros solo puede darse como una consecuencia del amor hacia nosotros mismos. El amor es producto de lo que somos. El amor solo es posible cuando somos, es decir, debe haber una realización y madurez en nuestro ser para que pueda darse el amor, tanto el propio como el amor hacia alguien más. Si no podemos amarnos a nosotros mismos, estamos evidenciando que hay ciertas cosas que necesitamos desarrollar en lo que somos, y esto significa que si todavía no podemos ser, tampoco podemos amar a alguien más, pues el amor no surgirá de lo que somos, como debería de ser, sino de algo que no somos, de una necesidad.  

Es posible tener relaciones sin amarnos a nosotros mismos y esas relaciones pueden tener cualidades del amor. Cualidades que hemos aprendido por contexto, relaciones, sociedad, u otras formas, y que sabemos que son cualidades del amor, pero que nuestras relaciones tengan cualidades del amor no significa que sean amor como tal. Hay muchas cosas que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida y que las enmarcamos como amor y justamente son cualidades del amor, pero es muy distinto hacer algo porque lo hemos aprendido a través de algo externo a hacer algo como producto de lo que hemos experimentado o de lo que somos.

Cuando amamos a alguien más, sin amarnos a nosotros mismos, nos vaciamos, nos perdemos a nosotros mismos. Cuando amamos a alguien más, sin amarnos a nosotros mismos, nos agota amarle. Cuando amamos a alguien más, sin amarnos a nosotros mismos, nos sentimos insuficientes, nos sometemos, dependemos, no somos libres. Esto es porque al amar sin amarnos estamos amando desde algo que no somos, desde una ausencia, desde una necesidad. Amamos para ser a través de lo que amamos y no porque somos. Nuestro amor es una forma de llenar la necesidad de nosotros mismos y no el deseo de compartirnos a nosotros mismos.

Cuando amamos, sin amarnos, no amamos en realidad, aunque nuestra relación tenga la apariencia del amor y existan cualidades del amor. Existe un vínculo, un sentimiento, una relación, pero no amor como tal, porque estamos amando como un bebé a su madre, sin valerse por sí mismo, sin ser independiente, sin un desarrollo de su ser, sin ser consciente de su amor, y eso nos lleva a darle poder a la otra persona para destruirnos. De alguna forma, cuando amamos sin amarnos, nos hacemos daño, pues le damos a la otra persona la responsabilidad de llenarnos. 

El amar, sin amarnos, hace que nos alejemos más de la posibilidad de amarnos, es una manera de evitarnos a nosotros mismos a través de lo que amamos. Y aunque la persona que amamos nos dé algo que nos beneficia, nuestra ausencia de amor es capaz de destruirlo y convertirlo en algo en nuestra contra. Es decir, cuando no nos amamos, no solamente nosotros amamos en contra de nosotros, sino que hacemos que el amor de otra persona hacia nosotros también se convierta en algo en nuestra contra. Cuando amamos sin amarnos, destruimos el amor. 

Ser nos lleva a amar, empezando por nosotros mismos y terminando por los demás. Al poder amarnos, manifestamos que somos,  y si somos, podemos amar a alguien más, y ese amor surgirá justamente de lo que somos, no será producto de lo que no somos, ni de una ausencia de ser, ni de una necesidad, sino más bien, será una especie de desbordamiento. Amaremos para compartir lo que somos. Eso hará que el amor con alguien más no nos vacíe. El amor nos vacía cuando amamos desde un vacío. 

Cuando nos amamos, no nos sentimos insuficientes al amar a alguien más, pues en nuestro amor va lo que somos y no nuestra necesidad de ser. Cuando nos amamos, somos independientes. Cuando nos amamos, somos libres. Cuando nos amamos, no nos perdemos en lo que amamos. Cuando nos amamos, no destruimos el amor, lo hacemos crecer. Cuando nos amamos, damos a otros lo que nos damos a nosotros. Nos convertimos en la medida de todas las cosas. Mientras que cuando no nos amamos, todo lo que damos está lejos de nosotros, es como si tuviésemos que ir a buscarlo para dárselo a quien amamos, y eso hace que amar se vuelva una lucha con nosotros mismos. Al amarnos, no tenemos que ir a buscar lejos para dar a quien amamos, todo está cerca, todo está en nosotros, y eso hace que amar nos lleve a amarnos.  

2 comentarios en “amar sin amarnos”

  1. Me identifico completamente con tu forma de escribir, con tu forma de desarrollar temas, que en lo personal, considero que se habla poco. Felicitaciones por poner en palabras lo que llevamos dentro…

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