¿estamos bien?

Si le preguntas a la mayoría de las personas, te dirán que han sufrido, que han pasado por diversas circunstancias difíciles, pero lo han aprendido a llevar, que no les impide vivir, que no les afecta  y que lo han superado. Luego las ves aferrándose a personas que las hieren, destruyéndose a sí mismas, engañándose a sí mismas y a otras, viviendo en una permanente amargura, odiando todo, rompiendo todo, con una ausente valoración propia, soportando todo, y te das cuenta de que ni ellas mismas se han enterado de cómo el sufrimiento las ha afectado y ha definido su vida.

Lo que sucede es que a nosotros mismos se nos hace difícil reconocer que no hemos superado algo, creemos que no hay ningún trauma por el simple hecho de que no nos duele o quedó en el pasado, pero nuestros comportamientos dicen lo contrario. Nuestras decisiones revelan lo que hemos sanado o no, la imposibilidad para amarnos revela que estamos atrapados en algo, la imposibilidad de soltar revela que estamos atados, las personas de las que nos rodeamos nos revelan, el miedo revela que no estamos en nosotros, la forma en que tratamos a los demás revela si hay algo roto en nosotros, nuestra incapacidad para estar solos revela que hay una ausencia de nosotros, nuestro odio revela nuestro dolor, nuestra amargura revela nuestras heridas. Todo nos está revelando, pero no somos conscientes.

Decimos estar bien, pero aceptamos amores destructivos. Decimos estar bien, pero soportamos lo insoportable. Decimos estar bien, pero aceptamos que jueguen con nosotros. Decimos estar bien, pero nos quedamos aunque nos hagan pedazos. Decimos estar bien, pero no podemos amarnos. Decimos estar bien, pero odiamos nuestra vida. Decimos estar bien, pero la amargura nos gobierna. Decimos estar bien, pero no podemos perdonar ni perdonarnos. Decimos estar bien, pero nos vivimos condenando por errores pasados. Decimos estar bien, pero vivimos con miedo. Decimos estar bien, pero creemos que todo el mundo está en nuestra contra. Decimos estar bien, pero creemos merecer lo peor. Decimos estar bien, pero no logramos ver nada bueno en nosotros. Decimos estar bien, pero nos sentimos insuficientes. Decimos estar bien, pero cualquiera nos hace sentir que no valemos. Decimos estar bien porque ni nosotros sabemos que estamos mal.

Como nosotros no sabemos que estamos mal, cuando alguien nos hace daño o nosotros mismos, simplemente queremos curar esa herida, pero ignoramos que esa herida es consecuencia de algo no superado, de una herida pasada, de una circunstancia que nos afectó y nunca supimos cómo salir de ella. Más tarde nos vuelven a herir de la misma manera y se confirma. Pues caemos en lo mismo cuando no hemos aprendido a levantarnos de nosotros mismos. Caemos en la misma situación una y otra vez, y queremos simplemente salir de esa situación, pero lo que necesitamos es salir de lo que nos hizo caer en esa situación y probablemente lo que nos hizo caer en esa situación no está en la situación, sino en nosotros.

Si supiéramos que estamos mal, buscaríamos la causa y nos curaríamos, entonces nuestro comportamiento y nuestra vida sería definida por esa cura, por la libertad, por la verdad y ya no por la herida, eso daría lugar a una posibilidad de amarnos, de amar, de no aceptar lo que no somos, de valorarnos. Eso abriría las puertas a nuestro verdadero ser y no a un simple producto de las circunstancias. 

Si alguien no sabe que está equivocado, seguirá haciendo lo mismo y obteniendo las mismas consecuencias, sin saber por qué. Si alguien no sabe que está mal, seguirá siendo lo que es y sufriendo a causa de eso, sin saber por qué.

3 comentarios en “¿estamos bien?”

  1. “Cuando no hemos aprendido a levantarnos de nosotros mismos, caemos en la misma situación una y otra vez” 👏🏻👏🏻 Ser consciente de los inconsciente es el primer paso. Gracias

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  2. Completamente de acuerdo contigo. En el sentir está la clave de lo que estamos buscando ¿qué siento, por qué lo siento, de dónde viene? y sobre todo ¿PARA QUÉ ME SIRVE, qué me está tratando de decir? Vivimos anestesiando emociones, cuando son ellas los indicadores del rumbo que debemos tomar… sentir paz, amor, plenitud, alegría de SER y dejar de generar CAOS en el exterior culpando al otro por lo que nosotros mismos sentimos y no queremos ver. Gracias por la reflexión.

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  3. La verdad duele, y esto lo confirma… cuando no queremos salir de algo que nos hace daño y aun sabiendo eso nos quedamos….. es doloroso reconocerlo pero asi es.

    Gracias por este frangmento.

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