amor propio II

La mayoría de cosas que solemos asociar al amor propio tienen que ver con el cuerpo y el amor propio va más allá del cuerpo; el amor propio no se trata de tu cuerpo, sino de lo que tú eres, pues tú no eres tu cuerpo, tu cuerpo es tuyo, lo tienes, pero tu verdad no está en él. Imagina que una persona te ame solo por tu cuerpo y no por lo que eres, sería destructivo, creerías que es un abuso, sabrías que en realidad no te ama y no se lo permitirías. Tú deseas que te amen por lo que eres, no por lo que tienes, pero a ti no te amas por lo que eres, sino por lo que ves en ti, por la forma, por lo tangible. Esto no significa que no debes amar tu cuerpo, debes hacerlo, pero no debes basar lo que eres en tu cuerpo ni limitar tu amor solo a tu cuerpo. Estás tratando de amar lo que tú no quieres que otros amen de ti. Piensas que las personas no aman lo que tú realmente eres, pero es porque tú no amas lo que realmente eres. Aunque ellas quieran amar lo que tú eres, hay algo que impide que ese amor llegue a ti y es el amor que tienes por ti. El amor propio no se reduce solamente a lo que recibes de ti mismo, sino que también se expande a lo que tú eres capaz de recibir de otros. Si no eres capaz de amarte, tampoco podrás recibir el amor que otros te den y no podrás amar a otros. Los demás podrán poner perlas en tus manos y tú las verás como si fuesen objetos sin valor y las tratarás como tal, pero no es porque lo sean, es porque tú no eres capaz de verlo y no eres capaz porque estás limitado por la forma en que te ves a ti, por el amor que te das.  Las personas amarán lo que tú ames de ti. Si tú amas lo superficial, las personas amarán lo superficial en ti. Solo cuando ames tu esencia, las personas amarán tu esencia. Lo que tú amas de ti condiciona lo que otros aman de ti.

No es que no te ames, es que estás intentando amar a una persona que no eres tú, estás intentando amar a la persona que tu miedo te dice que deberías ser, y eso imposibilita tu amor propio, pues estás amando una mentira y el amor es la verdad y la verdad solo acepta la verdad. Si crees que no puedes amarte, tal vez sea porque estás intentando amar a la persona que tú crees que eres y no a la persona que tú verdaderamente eres.

No existe amor propio sin conocimiento del propio ser, el amor propio es conocimiento de uno mismo. El amor propio es ser conscientes de nosotros mismos, cuando somos conscientes de nosotros, podemos hacer vibrar lo que somos; valorarlo, protegerlo, amplificarlo y compartirlo. Si no te conoces a ti mismo, no conoces a nadie. El conocimiento de ti mismo es el conocimiento de los demás. Si bien es cierto que, nunca en toda la vida terminaremos de conocernos, el amor nos permite conocernos. No podemos respetar, cuidar y valorar lo que no conocemos.

El amor propio no solo tiene que ver contigo, tiene que ver con la forma en que amas a otros. Si quieres saber cómo te amas, mira la forma en que amas a otros. Si quieres saber cómo se ama una persona a sí misma, mira la forma en que esa persona ama a los demás. Y si quieres descubrir la manera en que una persona podría amarte, fíjate en la forma en que se ama a sí misma, pues lo que se da a sí misma es lo que te dará a ti.

La forma en que te amas es la forma en que aceptas que otros te amen. Tal vez el problema y lo dañino no está en el amor que recibes de los demás, sino en el amor que recibes de ti mismo. La prueba de que realmente nos aman es que, cuando nos aman, nosotros nos amamos mejor, pero para lograr amarnos mejor al lado de alguien, es necesario que antes nos amemos bien sin alguien.

Tienes que ser consciente de que todo lo que te rodea influye en la forma en que te ves a ti mismo y en tu forma de amarte, y solamente cuando seas consciente de eso, podrás seleccionar las cosas de las cuales rodearte y alimentarte. La música, las películas, los libros, el arte; todo lo que ves y escuchas está alimentándote. Las personas de las que te rodeas están alimentando tu amor hacia ti o impidiendo tu amor hacia ti, muchas veces tus propios amigos te impiden amarte, incluso tu propia familia te puede impedir amarte, y tal vez no puedes deshacerte de algunas personas, pero puedes cambiar tu forma de relacionarte con ellas. Tu pareja puede impedir amarte y eso evidenciaría que no te ama verdaderamente y, sobre todo, tú mismo te impides amarte.

Muchas veces tenemos que dejar lo que amamos para lograr amarnos.

2 comentarios en “amor propio II”

  1. La personas rara vez nos amamos y es muy cierto lo que usted explica ya que a veces no nos amamos los suficiente lo porque somos gorditos, flaquitos, altos bajos. Y si nos basamos mucho en lo tangibles en lo que vemos no en como nos sentimos nosotros por dentro y darnos a amar.

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